• Skip to primary navigation
  • Skip to content
  • Skip to primary sidebar
  • Skip to footer

Inteligencia Emocional en Casa

Ideas, consejos, técnicas y estrategias para educar personas maravillosas, personas con inteligencia emocional

  • INICIO
  • ACERCA DE
  • BLOG
  • PODCAST
  • SOBRE MÍ
  • SERVICIOS
  • CONTACTO

No le digas nada, ya sabes cómo se pone cuando le dices que colabore

escrito por Ruth Zarco Leave a Comment

papa-se-enfada

No le digas nada, ya sabes como se pone  cuando les dices algo, le dijo una niña a su madre cuando esta quería conversar con su marido sobre el reparto de las tareas del hogar.

La nena con su petición quería a toda costa evitar un conflicto. Aunque sabía que era una simple conversación e intercambio de opiniones sobre los quehaceres domésticos tenía miedo de que su padre acabe enfadándose como otras veces.

El padre era de aquellas personas que parecían enojados permanentemente con la vida.

Alguien que vociferaba y decía lo que pensaba sin tener en cuenta el impacto de sus palabras en la otra persona.

Si alguien se sentía ofendido o herido él decía que simplemente era directo y sincero, no un hipócrita.

Sin embargo, callar para evitar posibles conflictos no soluciona el problema. 

Callar y resignarse  puede ser origen de un estado de indefensión al percibir que el problema no tiene solución. 

 Aceptar lo que hay (que frase más deprimente ¿verdad?).

Si pensamos “No vale la pena, “No hay nada que hacer”, “Para qué seguir insistiendo» nos posicionamos en el papel de víctimas de las circunstancias. Si la situación se alarga en el tiempo puede desembocar en un estado de depresión.

Ambos estilos de comunicación, tanto el que calla (estilo pasivo) como el que lo suelta todo con el pretexto de ser sincero (estilo agresivo) dificultan el establecimiento de una comunicación constructiva donde las personas se sientan escuchadas y sientan que tienen la libertad de expresar su opinión sin temer a que alguien se sienta ofendido.

La comunicación asertiva  nos permite expresarnos con total libertad sin herir a las demás personas.

Las creencias detrás de este estilo de comunicación, según Conangla, son:

 

1. Todos tenemos derecho a intentar conseguir aquello que consideremos mejor, siempre y cuando no lo hagamos dañando conscientemente a otras personas.

¡Tooooodas!

Así que siéntete libre de decir con amabilidad lo que crees conveniente para mejorar tus relaciones, el estilo de comunicación en casa, el reparto de tareas domésticas, lo que tú desees. 

Si aguantas, aguantas y aguantas, un día explotarás y tus seres queridos estarán sorprendidos por ese estallido repentino. Comunica lo que piensas antes de llegar a ese extremo.

 

2. Todos tenemos derecho a ser respetadas y el deber de respetar a los demás.

Ser respetada no solamente es que te saluden, se despidan de casa cuando tus hijos salen, hagan sus tareas domésticas cuando les corresponde sino que además es que respeten lo que tú quieres hacer o decir. 

No te sacrifiques por los demás. Di lo que piensas. Respétate a ti misma. Respeta a los demás diciendo lo que piensas con amabilidad. 

 

3. Todos tenemos derecho a pedir ayuda- no a exigirla- y de negarnos si así lo consideramos oportuno.

Esto es básico. En casa por ejemplo las peleas a veces se dan  porque  piensan que con pedir algo a alguien la otra persona debe decir que sí. Y no siempre tiene que ser así. 

Mis hijas saben que pueden decir que NO si ellas consideran que deben decirlo. Con total libertad. Sin remordimientos. Y saben que la otra persona debe aceptar ese NO sin ofenderse.

En la escuela lo veo mucho. Niños que me vienen quejándose de que fulanito no quiere prestar eso o aquello. Al primero le digo que si el juguete es del otro niño tenemos que preguntarle si está dispuesto a prestarlo y si no quiere,  buscaremos otro.

Normalmente, cuando al niño le pregunto si puede prestar el juguete y que depende de él si quiere o no, suele prestarlo con una sonrisa. Si no quiere, no insisto.  

 

4. Todos tenemos derecho a sentir emociones – miedo, tristeza, angustia, ira…- y a expresarlas sin herir los sentimientos de los demás.

En algún momento de mi vida entendí mal la gestión  emocional. La entendí como la anulación de los sentimientos y emociones. 

Pensaba que ya no tenía que sentir, miedo, ni ira, ni rabia.

De hecho la ira es una emoción que a mí personalmente me da valor para afrontar retos mayores.

Recuerdo una ocasión en especial, cuando alguien  me dijo que me conformara con lo que tenia (ya te contaré en otra ocasión exactamente cuál era mi situación) me indigné tanto que use esa fuerza para mejorar como persona y como profesional. 

La gestión emocional es pues sentir esas emociones como todos los seres humanos. La diferencia está en que la expresión de esas emociones no dañen los sentimientos de otras personas y te ayuden a ti a mejorar.

¡Usa las emociones negativas para salir adelante!  

 

5. Todos tenemos derecho a tener nuestra propia opinión sobre cualquier tema o circunstancia, así como de expresarla de forma no agresiva.

Enseña a tus hijos a explicar lo que les preocupa o enfada de manera constructiva. Tienen derecho a decir lo que piensan. Si en casa la única que habla eres tú, entonces no existe la comunicación real. 

En mi casa en cuanto a comunicación existen 2 reglas básicas: está prohibido los insultos y levantar la voz. Respetando eso todos tenemos derecho a decir lo que pensamos. 

Decir lo que piensas midiendo el impacto de tus palabras en los demás no es fácil. Se necesita práctica, práctica, práctica 🙂 

 

6. Todos tenemos derecho a equivocarnos en nuestras actitudes, opiniones y conductas y el deber de ser responsable de sus consecuencias.

 Responsables no culpables.

Si alguien cometió alguna vez un error no debe ser marcado como oveja negra para siempre. 

Una persona puede cambiar. De hecho la vida misma es un proceso de maduración.

Cuando recuerdo mi yo de hace unos años veo claramente cómo  he cambiado 🙂 .

Pero cuidado, esa evolución ha sido consciente. Ha sido porque yo he sentido la necesidad de hacerlo. Porque he tenido el valor de hacerlo.

Si yo he podido hacerlo, tú también puedes. No importa lo que haya pasado. No importa la edad que tengas. 

Si has cometido un error, aprende de él y céntrate en el ahora.

Quédate con la lección y olvida el resto.

Recuerda respetarte a ti misma forma parte de la asertividad. No solo importan los demás. Tú también eres importante.

¿Qué es lo que te gustaría decir y no te atreves?

¡Cuéntanoslo  en los comentarios!

 

 

 

 

 

 

 

 

Ruth Zarco

Soy madre de dos preciosas adolescentes. Al igual que tú quiero educar desde el amor y el respeto. Mi sueño es que mis hijas puedan ser la mejor versión de sí mismas. Que desarrollen al máximo su potencial. Que sean personas emocionalmente inteligentes y felices.
Acompáñame si deseas potenciar las capacidades de los tuyos.

Previous Post: « La libertad de elegir cómo vivir
Next Post: La Asertividad En La Familia »

Reader Interactions

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Primary Sidebar

Footer

Categorías

  • Educación Emocional para adolescentes (24)
  • Educación emocional para bebés (7)
  • Educación Emocional para familias (12)
  • Educación Emocional para niños (28)
  • Educación Emocional para niños preescolares (22)
  • Inteligencia Emocional (39)
  • Podcast (25)

Todos lo derechos reservados Inteligencia Emocional en Casa © 2023

Si sigues navegando por esta web quiere decir que te encuentras a gusto y estás aceptando el uso de cookies propias y ajenas en cumplimiento de la Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información. Ok Más información
Política de cookies

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR